Conoce a los personajes
de Mexihcah
Personajes
Tzilacatzin
Un guerrero Mexica carismático y respetado, pero a la vez impulsivo y complejo. Tzilacatzin está atormentado por los errores de su pasado y busca desesperadamente la redención.
Cuando recibe una visión profética que anuncia la caída de su imperio, la ve como su única
oportunidad de enmendar sus faltas. Emprende un peligroso viaje para desafiar al destino, sin
saber que la "verdad" que sigue podría ser un engaño maestro
Mictlantecuhtli
El Soberano del Mictlán y dios de los muertos. Es la voz ancestral que le entrega a Tzilacatzin la profecía sobre la caída del imperio.
Se presenta como un guía inesperado, un poder sombrío supuestamente necesario para restaurar el equilibrio. Sin embargo, como el Maestro del Engaño, sus verdaderos motivos son tan profundos e inescrutables como el abismo que gobierna.
Ahuizotl
Un terror acuático al servicio de Tláloc, el dios de la lluvia. Más que una simple bestia, el Ahuízotl es un mensajero de los dioses del agua, enviado para reclamar las almas de aquellos que han sido elegidos para morar en el Tlalocan.
Con la apariencia de un perro de pelaje resbaladizo y manos de mono, su rasgo más temible es su larga cola, que termina en una mano humana.
Criaturas

Ahuizotl
Guardián de las Aguas Profundas
Un terror acuático al servicio de Tlāloc, el dios de la lluvia. El Ahuízotl no es una simple bestia, sino un mensajero de los dioses del agua, enviado para reclamar las almas destinadas a Tlalocan.
Con el cuerpo de un perro de pelaje húmedo, las manos de un mono y una cola que termina en una mano humana, acecha en las aguas profundas, atrayendo a sus víctimas con el llanto de un niño antes de arrastrarlas a las profundidades. Días después, el cuerpo reaparece, pero sin ojos, uñas ni dientes.

Mictlantecuhtli
Señor del Inframundo
El Soberano del Mictlán, y dios de los muertos. Es la voz ancestral que le entrega a Tzilacatzin la profecía sobre la caída del imperio.
Se presenta como un guía inesperado, un poder sombrío supuestamente necesario para
restaurar el equilibrio. Sin embargo, como el Maestro del Engaño,sus verdaderos motivos
son tan profundos e inescrutables como el abismo que gobierna.
