La historia

El Quinto Sol se muere

Y el Señor de los Muertos dice que sabe cómo salvarlo.

Tenochtitlan paga con sangre

Los mexicas mantienen al Sol en movimiento con sangre. Es la deuda más antigua del mundo, y Tenochtitlan la paga cada día desde lo alto del Templo Mayor.

Tzilacatzin pelea por esa ciudad. Es el mejor guerrero de su calpulli, y un error de su pasado todavía lo persigue.

Una voz en un sueño

Una noche, una voz le habla mientras duerme. Le dice que Tenochtitlan va a caer y que el Quinto Sol se apagará con ella. La voz es de Mictlantecuhtli, señor de los muertos, y le ofrece una manera de impedirlo.

Tzilacatzin dice que sí antes de que la voz termine.

Más allá de la ciudad

El trato lo saca de Tenochtitlan, más allá del lago y dentro de la selva, hacia templos que nadie ha abierto en generaciones.

Guerreros tlaxcaltecas lo cazan en el camino. Los dioses tienen guardianes, y cada anillo que Tzilacatzin le arranca a uno hace que los demás se fijen en él.

Bajo el sol, la verdad quema

Morir no termina nada. Si cae en combate, Tzilacatzin despierta en el Mictlán, la tierra del dios que lo envió, y tiene que salir peleando.

Allá abajo empieza a preguntarse para quién era en realidad el trato.